Dejame.

No se tu nombre aunque lo repito en mis suenos mas profundos. Busque tus palabras como un viento azotando las mareas y me halle armando castillos de arena, cuando era nino y no te conocia. Has dejado las sabanas llenas de lujuria y sentado en la sobriedad de un café, animales gritan en mi oido tus gemidos de alcoba. Dejame. Es un dia mas sin voz, el anhelo de un lamento que jadea, y masturbarme no es suficiente para recordar tu olor. Hablan las paredes invocando tus caracajadas de nina bonita. Las sabanas estan sucias de edor, el nuestro. Y no coincibo la idea de lavar pues no se como. Dejame.  Quisiera vvir los estragos de una revolucion moderna, Amamantar, lamer y seducir otra boca en tu ausencia. Desenchufados en dos mundos distintos nos encotramos en los colores de un invierno,en la austera calle de una plaza desierta,a la vispera de una guerra. El destino y nosotros. 

Dejame. Soledad marchita, calido nido de luz, nos avasallamos sobre las hojas granates y ocres de un recuerdo. Agosto es un mes para olvidar; Las luces de la gran ciudad son una pintura de Dali. De compostura colombiana es el amarago café de las mananas ausentes, El versado olor a brisa que me recuerda las visperas de un comienzo de ano sin  abrazos, por que nos disipamos en la neblina de las distancias. Dejame. Extrana divina que de mis plegarias te apiadaste y tus lenguas recorrieron mis virtudes. Donde estas? Inverosimil destello de fragancia nocturna que deambulas en mis pensares mas reconditos. Donde hallaste los caminos a la serenidad que me aborrece? Dejame. 

A la madrugada de serenatas, al capullo de serpientes que envenenan mis deseos, A kafka.(metamorfosis) Tu languido cuello, la crema de tus labios, esa escarlata pecadora que incita mis agravios mas ocultos; La piel, esa cancion de cuna que me arruya las manos; Esa locura que alimenta mis impurezas. Vives perpetua entre mis sofocadas eyaculaciones  y mananas mojadas. Dejame. A la siniestra de un anochecer de fantasmas, al oraculo de tus ojos vacios, a la desidia de tu palabra, al infortunio de tu compania.  Muestrame las pinceladas de tu amor; aquel fragmento inedito de llanto suicida. Retuerce mis brazos y esposame. Dejame. Llueve como rafaga de bala,como cagadero de ave migrante; llovio tambien de mis ojos por que no logre amar tu cuerpo de pezones de piedra. El piano no ha dejado de cantar aquel recital que juntos compusimos, A las orillas de playa marfil, en la odisea que fue el despedirnos. Dejame. Olvide los dias de agosto, la siniestra costa miraflorina, el impetu de un halago, los brillantes robados; Pasmado vivo sumiso en la cumbre de una batalla perdida.  Ojala que los petalos no rocen tu cuerpo cuando caigan, agonia para aquellos quienes no saben de tu presencia. Dejame. De ser asi, yo te habre olvidado.

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