Desperte hoy y es casi costumbre pasadas las 9,
la antiguedad de mi despertador no sono a la hora pronosticada,
o quiza debo haberlo apagado en mis suenos dulces mojando la almohada.
El desayuno no me brindo las calorias que el cuerpo necesita,
mas que el pastoso sabor de un cafe Viena, un cortado de leche con sabor americano;
un cigarrillo a la par mientras observo un cielo gris que ha vuelto despues de una semana,
me gustan los inviernos, asi doy rienda suelta al gusto del guarda ropa negro.
Despejar la conciencia con una ducha fria suena tentador aunque no proseguí a ese deleite español,
unos jeans, una polera, los puma amarillos y al cafetin,
a sentarme a la deriva de mis calamidades.
Hoy es un dia mas sin trabajo, he postergado a un amigo el irlo a recoger,
anticipando mis ansiedades de un capuccino,
tambien amplie mis posibilidades de un empleo temporal
y he adquirido dos entrevistas a las once horas de un jueves 29.
Soy hombre, una estirpe racional,
pero la animalidad ha conquistado mis sienes,
sigo mis instintos predadores de consumirme,
y en esa caotica vulnerabilidad soy util.
Al disgusto del desempleo he encontrado una libertad emocional,
i can do whatever the fuck i want,
sin suprimir mis arrebatos existencialistas,
revolcandome en los pasajes siniestros de un pasado que deje a medias.