El Militarismo y La Playa

Cristina, creció en los suburbios a mediados de los cincuenta con el respaldo de una buena colegiatura en una secundaria perteneciente al catolicismo, así mismo lo hizo sus dos hermanas, Lucia y Carmela.
Una vez acabado los once años estudiantiles, Cristina se vio obligada ante la depresión de la economía, las malas finanzas familiares y el partido militante que gobernada el país a conseguir un trabajo. La posición otorgada e introductoria fue la representación de una agencia publicitaria.
Durante los dos últimos anos del colegio Santa Ursula, Don Augusto Claux se vio obligado a cerrar las puertas de la maderera que por años le había otorgado el pan y agua a dos centenares de empleados y así mismo los 10 posibles herederos que conjuntamente con Dona Carmela habían parido en las últimas tres décadas.
El poder militar en un golpe de estado, tomo la propiedad privada y fui distribuida internamente, lo sobrante fue otorgado al humilde, en una descabellada legislación comunista.
Los años siguientes fueron llenos de gracia; mas si difíciles para quienes en un inicio gozaron la buenaventura de una posición social alta; despojarse del materialismo capitalino y re-establecerse a las fueras de la ciudad no fue tarea fácil, pero en el ínterin se avasallaron a la libertad de las mareas del pacifico al adquirir una pequeña propiedad en el arrecife sur de la playa San Bartolo.

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