Has despojado mis labios al encuentro de un ser divino,
Un lirico bohemio que sobresalta las melódicas,
Tan siniestras, urbanas y de leyenda, cantos irlandeses.
Has remplazado los humedecidos, florales, olores de naranja por un piropo de una noche de verano, a la expectativa de una cita que suena lamento.
Entonces me besas con mirada ausente, con bochorno, con vehemencia, con desdicha y desamor,
Culpa es una maravillosa constelación.
Eres la fortuna de mis manos al tocar, eres la botella de un vivo extinto, eres mi punto y aparte.
Has envenenado mis caricias con el hedor de un amor que no es amor, que es desventura; y aun te aventuras a la ilusión de una alusión que he de prohibirte.
Venganza es una solitaria estrellada al final de nuestra historia.