Lejos de tu presencia, sigo pidiendo el mismo deseo.
Tus manos, tus besos, tu cantadito acento.
Mientras miro el recuerdo de una noche fugaz
Que comparto con otra figura,
Porque lo que tuvimos se perdió por falta de insistencia,
No fueron las copas, tampoco la trova;
Una nostalgia que reconforta corazones partidos,
Entre tu yo vivimos lo platónico, lo inadecuado,
El presente pasado de un suceso insensato.
Lejos de tu presencia, sigo pidiendo el mismo deseo.
Tus manos, tus besos, tu cantadito acento.
Mientras bailo en el austero mausoleo de una noche incierta,
Una soledad que la piel no sosiega,
No bastan las palabras lejanas, los mensajes codificados,
Las caricias escondidas.
Porque el amor no es amor sin tu presencia.
noviembre 13, 2010 a 2:32 am
Me gusta, tiene mucho sentimiento.